Noûs

Comisariado

Texto curatorial para la exposición Noûs de la artista Lidia Martín en Ora Labora Studio, Salamanca, del 28 de noviembre de 2020 al 15 de enero de 2021.


Siempre suelen ser cerca de las ocho cuando me siento a escribir. De la tarde, para quien se lo esté preguntado. Contemplar la puesta de sol desde mi escritorio mientras pienso la siguiente frase es, para mí, el mejor de los alimentos. Y es que, desde niña, tengo la costumbre de colocar mi escritorio frente a una ventana. La habitación de mi infancia asomaba a un cauce de agua flanqueado por un cortejo de esbeltos álamos, a cuyos pies moraban familias de gatos con quienes, de vez en cuando, compartía las galletas de mi merienda. A lo lejos, los últimos rayos de sol rebotaban en los blancos neveros que, durante casi todo el año, abrigaban las cumbres del horizonte. Ahora ya no veo montañas, pero sí tejados de color pardo coronados por un sinfín de antenas en las que, cada tarde, se reúnen cientos de estorninos para ofrecerme, con su vuelo a contraluz, un verdadero espectáculo de sombras chinescas.